26.12.08


Lo rapido que pasa el tiempo, como cambian las cosas, el no poder hacer que algo dure para siempre nos vuelve tan impotentes, tan inseguros de nosotros mismos. Hoy nos miramos al espejo y vemos algo completamente distinto a lo que veíamos hace unos meses. Cambiamos tanto, pero sin embargo siempre algo permanece igual en nosotros, algo nunca varía, es lo que nos hace ser quien somos. Vivimos las cosas creyendo que no será la primera ni la última vez que pasaran, y no nos damos cuenta que cada momento es único, que nunca se va a volver a repetir. Nos cuesta entender que las cosas cambian, no queremos aceptarlo, cuando algo nos gusta queremos hacerlo durar para siempre, pero es imposible. Todo se va desgastando de a poco, una relación, una persona, todo. Hay que saber ponerle fin a lo que vamos viviendo, cambiar de hoja cuando consideramos que no da para más. No vale la pena vivir añorando el pasado, solo nos hace recordar constantemente, lo que nos prohíbe seguir con nuestra vida, abrirse a cosas nuevas. A veces, ni vale la pena preguntar porque, si paso es porque tenía que pasar, ya sea para que aprendamos a valorar, a elegir, a superar. Por eso, usa el pasado para aprender de tus errores y no volver a cometerlos; y viví el presente y nada más. Se quien sos, disfruta de las cosas, aprende, sufrí, supera, disfruta, elegí: todo forma parte de este gran camino.

Porque la vida pasa frente a tus ojos lentamente, es mejor no esperar nada de nadie que estar esperando siempre, es mejor ser pesimista que llevarse una desilusión, la falsa esperanza se encarga de que no entrés en razón. Mirá por vos, porque el mundo es egoísta y puede ser que busqués a esa persona y que no exista. Esa que mire por vos, que se alegre de que seas feliz, esa que aunque parezca que no, siempre va a estar ahí. Es complicado pero no es imposible, puede ser que tu imaginación vuele y se estrelle o puede que no, pero prefiero no dejarle a la esperanza el poder de mi decisión.

De un tiempo perdido, a esta parte, a esta noche, ha venido un recuerdo encontrado para quedarse conmigo. De un tiempo lejano, a esta parte, a venido esta noche otro recuerdo prohibido, olvidado en el olvido. Sentimentalmente para remediarlo, voy a quedarme contigo para siempre pero puede que te encuentre últimamente entre tanto me confundo con la gente. Sentimentalmente nuestro por ahora. Ese nido que el olvido ha destruido. Y si el viento me devuelve a tus orillas, serenamente será dormido. De un tiempo lejano a esta parte ha venido perdido sin tocarme la puerta recuerdo entrometido. De un tiempo olvidado ha venido un recuerdo mojado de una tarde de lluvia de tu pelo enredado. Como siempre que se cambian los papeles, voy a quedarme dormido en tu cintura. Y si me despierta el día presumido, déjame quedarme un poco en las alturas. Para que contar el tiempo que nos queda, para que contar el tiempo que se ha ido. Si vivir es un regalo y un presente. Mitad despierto, mitad dormido. Mitad abierto, mitad dormido. Sólo se que no se nada de tu vida. Sólo me colgué una vez en el pasado. Presente mis credenciales a tu risa y me clavaste una lanza en el costado. Creo que no te deje jugar con fuego. Sólo nos dijimos cosas al oído. Y si un día te encontrare una mañana. Será posible, será dormido.
 

son esos días que quiero esconderme para que me encuentres. aun hay días que sueño, sigo encontrando recuerdos entelados que me devuelven ecos que no quiero escuchar, y me pregunto si es mi camino o el de al lado, si recorro algo a lo que he renunciado, si podré seguir sosteniendo por mucho tiempo todo lo que me llena las manos, necesito respuestas que no quiero escuchar.

 

Las promesas son mentiras, el silencio te escucha, el tiempo nos olvida. El paisaje cambia porque no puedo pintarlo yo, si sigo aqui es porque tengo contrato con Dios, mis heridas no se sanan pero si se hacen mas grandes. Se empieza por perder la ilusión y luego la magia, después va la esperanza hasta que ya no queda nada.
 






























Temía al dolor, pero me dí cuenta que es necesario para crecer, para hacerme fuerte. Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí misma. Pero sobre todas las cosas temía al pasado. Hasta que comprendí que no podía herirme más, que sólo puede regresar en forma de recuerdos, por lo tanto, el pasado se va. Se recuerda, te hace daño, pero el pasado siempre acaba yéndose.

Cuando un sueño se te muera o entre en coma una ilusión, no lo entierres ni lo llores, resucítalo. Y jamás des por perdida la partida, cree en ti, y aunque duelan, las heridas curarán. Hoy el día ha venido a buscartey la vida huele a besos de jazmín, la mañana esta recién bañada, el Sol la ha traído a invitarte a vivir. Y verás que tú puedes volar, y que todo lo consigues. Y verás que no existe el dolor, hoy te toca ser feliz. Si las lágrimas te nublan la vista y el corazón, haz un trasvase de agua al miedo, escúpelo. Y si crees que en el olvido se anestesia un mal de amor, no hay peor remedio que la soledad. Deja entrar en tu alma una brisa que avente las dudas y alivie tu mal. Que la pena se muera de risa, cuando un sueño se muere es porque se ha hecho real. Y verás que tú puedes volar, y que tu cuerpo es el viento, porque hoy tú vas a sonreír, hoy te toca ser feliz.

Una vez alguien me dijo que el deseo no tiene límites, que una vida no tiene precio, una vez alguien me dijo que el tiempo no se para, que los relojes giran sin pedirle permiso a su dueño, que nuestro corazón late deprisa, que las lágrimas caen despacio. Una vez alguien me dijo que todo esto se multiplica cuando alguien aparece en tu vida, que el deseo se convierte en fuego cuando la mano amada toca tu espalda, que la vida no tiene precio pero a veces la vendemos a quien nos acompaña tan solo por una caricia, es cierto que el tiempo no se para, y que cuando más despacio intentamos que vaya más rápido van las agujas del reloj. Una vez alguien me dijo que un beso aceleraba aún más los latidos y es cierto que un beso tuyo hace que mi corazón vaya tan deprisa que puedo sentir el viento recorriendo todas y cada una de las partes de mi cuerpo. Es cierto que un escalofrío recorre mi cuerpo cuando te busco y no te encuentro, es cierto que algo me impulsa a abrazarte y a desear que el tiempo se detenga, es cierto que tengo ansias de tus buenos días, pero tengo miedo a tus buenas noches. Quizás todo sea una exageración, quizás todo sea una mentira que alguna vez todos construimos para sentirnos mejor y no caminar solos. Quizás eso que siento cuando no llegas ese miedo a no volver a verte, miedo a que mis lágrimas empiecen a caer despacio, quizás sea miedo a que tus ojos empiecen a cerrarse y no se abran nunca más para volver a mirarme, miedo a que tus besos desaparezcan, a que tus abrazos tan solo aparezcan en mis sueños, pero cuando apareces todo eso se marcha, entonces las esperanzas y las ansias de ti vuelven, y es en ese momento cuando los te quiero afloran, cuando los sueños se convierten en realidad, cuando todos mis miedos quedan reducidos a simples pesadillas. Una vez alguien me dijo que los mejores regalos eran los sueños y que tarde o temprano estos se hacen realidad, alguien me dijo que el amor no existía, que es tan solo una utopía, una vez alguien me dijo que es de esta utopía de la que sacamos ganas de vivir.

Está bien dudar, reflexionar, incluso está bien el miedo, pero a veces hay que avanzar, juntar coraje y atreverse a hacer eso que hay que hacer que da pánico, pero una vez que damos el primer paso todo desaparece y eso es atreverse. Podemos abandonar ese lugar seguro y animarnos, o acobardarnos y quedarnos en una burbuja de cosas desconocidas. El coraje, es el coraje el que hace las cosas distintas. Una vez que perdimos el miedo y lo hicimos casi da risa pensar que teníamos miedo y al final, al final no era tan difícil.

¿Qué tiene el silencio?, ¿Por qué uno reza en silencio?, ¿Por qué el dolor es amigo del silencio?. Amar en silencio tiene un dejo de tristeza, sabe a tinta en el tintero, amas en silencio y un día te encontras mudo, lleno de palabras, que te atormentan en silencio. Uno se queda sin palabras y llega el silencio, uno habla, habla, habla y no escucha, para escuchar primero hay que callar. Todo se va, se aleja, los gritos se acallan, los sonidos se desvanecen, ya no puedo pedirle perdón, ya no hay murmullos, ni susurros, ni el sonido de la respiración, todo se fue, solo silencio. El silencio es ausencia, como la luz en la oscuridad, nos muestra lo que no hay, lo que no esta.

Todos, cientos de veces, pasamos por situaciones difíciles, situaciones en las que no encontrabas salida, te creías perdida, te creías encerrada en un mundo que se iba derrumbando todos los días un poco más. No nos dábamos cuenta de una frase tan conocida y tan cierta como es, "Cuando se cierra una puerta siempre, sin excepción, se abre una ventana". Ya no creo en las únicas oportunidades, y ya no creo en la suerte. El camino de uno lo va armando uno, uno elige estar bien o estar mal. Ser feliz o infeliz. Uno elige buscar la salida y aprovechar esas cosas que simplemente, sin explicación alguna, van apareciendo.