Esperaria que no te asuste este instante de sinceridad, mi corazón, vomita su verdad. Es que hay una guerra entre dos por ocupar el mismo lugar, la urgencia o la soledad. La soledad fue tan sombria que no te dejo encontrar tu naturaleza divina, la urgencia gano esta vez dispuesta a penetrarte prepotente y altiva.
Con violencia sujeta su alma a una brutal represión esperando apaciguarse, o confía en el paso del tiempo como otra solución para encontrar la calma. Pero te pone loco en las noches rogando entrar en los confines mas oscuros, despues te arrodillas ante el amor maternal suplicando ternura.
14.11.09
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