16.1.09
El error más grande lo cometemos cuando, por temor a equivocarnos, nos equivocamos dejando de arriesgar en el viaje hacia nuestros objetivos. No se equivoca el que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas; se equivoca aquel que, por temor a equivocarse, no camina. No se equivoca el que busca la verdad y no la encuentra; se equivoca el que, por temor a errar, deja de buscarla. No se equivoca el que expresa lo que siente y es rechazado; se equivoca el que, por miedo a ser rechazado, deja de expresarse. No se equivoca el que comienza a cambiar dando pequeños pasos; se equivoca el que, por tratar de dar un giro total a su vida, nunca da el primer paso que inicia el camino. No se equivoca el que pierde su vida por jugarla en serio; se equivoca el que, por temor a perderla, la pierde en vano sin jugarse nunca.
La verdad quería que me miraras y que a través del río de gente adivinaras que era para ti, que a través de todo me reconocieras. La verdad quería que detuvieras todo lo demás por algo que viste igual que yo.. al verte supe que algo en tu mirada me estaba llamando. Ven, te voy a mostrar porque la vida nos puso en el mismo camino-
Y uno cree, uno espera, uno sueña, uno se ilusiona por más que no quiera, uno tiene ilusiones, fé, esperanzas y aunque a mi me quieran convencer de que las esperanzas son lo último que se pierden, no lo veo así... yo las perdí alguna vez, todos las perdimos pero lo que vuelve siempre son las ilusiones y hay que saber distinguirlas. Nos pasaba de chiquitos cuando nuestros papás nos decían que no y nosotros, gritábamos, llorábamos con tal de conseguir lo que queríamos. Nos pasa ahora, en la adolescencia cuando una persona nos deja, cuando nos dicen que no, no nos gusta y aunque no podemos hacer como cuando éramos chicos de llorar y gritar hasta conseguirlo siempre tenemos las expectativas de que vuelva, de que cambie de opinión... de que un día todo sea diferente, y seguimos esperando pero ese día no llega, y no quiero desilusionar pero no va a llegar, porque solo pasa en las novelas que se despiertan una mañana y el chico de sus sueños les cambia la vida porque se dio cuenta de la nada que la ama, y a creer que va a cambiar no se le llama "esperanza", no se le llama creen en nosotros mismos... no, no es así creer en nosotros es cuando estamos convencidos de que lo vamos a alcanzar, la esperanza se trata de otra cosa, todo lo demás son ilusiones; proyecciones que queremos que pasen y nos lo recreamos en nuestra cabeza, maquinamos el cerebro imaginándonos cada situación como la queremos, pero la vida no se trata de eso, hay muchas más cosas que no sabemos ver. Siempre va a ser así, hasta cuando seamos grandes nos van a decir que no, y no nos va a gustar y vamos a estar llenos de problemas muchos más duros que estos, pero ahora... una vez que todo se derrumbó, que ya me cortaron las alas y las ganas de volar, una vez que hicieron que perdiéramos todas las esperanzas, que solamente jugas con las ilusiones... ¿cómo se hace para seguir creyendo en nosotros mismos?
15.1.09
Siento que el viento me sopla de nuevo al oído la frase ideal. Caigo parada más de la cuenta y si tropiezo ya no es fatal, porque yo sé que queda una vuelta de tuerca más, puede que un tanto lo efímero sea cuestión de practicar, efímero para mí lo que para otro un sueño. Tener de amigos a mis hermanos, tener de hermanos a mis amigos, saber que el pasado nunca es en vano
Y es que ella no sabe lo que es el amor, sólo sabe de golpes y de desolación. En su cara refleja la pena y el dolor y es que ella, ella… no conoce aquel hombre que un día la enamoró, duele más el sufrimiento que cualquier moreton, se refugia en su alma de cualquier chaparron y es que ella, ella… no sabe lo que es el amor.
5.1.09
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